Bogotá a Oscuras: Cine Tonalá

Como almas en pena en la noche más oscura y guiados por un sinfín de tonalidades espirituales, se encontraban algunos bogotanos en la búsqueda de una de las fiestas más escurridizas y llenas de goce de la ciudad. Se llama Tarantino Party y se lleva a cabo en Cine Tonalá. En esta buhardilla sin ventanas y con una bola disco que hacía reventar las pequeñas luces que adornaban el lugar, se encontraron todos animales espirituales de varios seres humanos que decidieron visitar y hacer suyas esas horas que nos regaló la ciudad. A punta de la melancolía sublime y de la violencia deliciosa de la velocidad del mundo que siempre nos enamora de Tarantino nos vimos, los unos a los otros, tratando de ganarle el round a esa noche. Pero más que hablar de lo obvio que es que Tarantino se apodere de una ciudad como Bogotá y del trabajo increíble del cine Tonalá para deslumbrarnos en la ciudad más fría conocida por los colombianos, venimos a hablarles de lo que pretendemos hacer en estos últimos días que le quedan a este 2017. ¿De qué color es la rumba en Bogotá? ¿A qué acuden quienes salen en esas noches sin corazón y con ritmo delicioso? Este es uno de los análisis que tenemos sobre qué visten y de qué colores se adornan en las noches nuestros amados bogotanos. He aquí la respuesta a sus preguntas. Miles de veces se ha dicho que el negro es el color de quienes deciden salir a rumbear, de quienes quieren pelearse con la noche y ganarle a punta de tragos, besos y sudor. Creo que estamos equivocados. Más que negar el misticismo del negro que acompaña nuestra alma y nuestras noches de desenfreno, porque es innegable que sea probablemente el color predilecto de la noche, al parecer los bogotanos deciden que se expresan mejor, que se ven mejor adornados por la pureza del blanco. Y es que en esta ciudad tan gris, tan oscura, tan hecha para casa-oficina-casa, tan llena de deliciosas decepciones, los seres que la habitan necesitan defenderse de esta suciedad. Como si el blanco fuera el color que les ayuda a combatir la noche y las tristezas. Como sabios símbolos de renacimiento, de comienzo, de olor a nuevo, el blanco se vuelve el color predilecto de quienes viven la noche. Como una especie de grito histérico que dice que acá están y llegaron para quedarse y que van a resucitar de las cenizas de esta ciudad problemática, oscura y llena de amor. Pero como las imágenes hablan con fuerza acá les dejamos la mejor selección de una noche a blanco, negro y Tarantino. En resumen y según lo vivido: las noches fuertes se viste de blanco. MALOS HÁBITOS.